416.- Las dos riberas
Las dos riberas del río,
a veces, no son iguales;
si en una abundan barros,
en la otra, huertos y frutales.
Hay un pobre mendigando
en la iglesia de San Juan,
pidiendo una limosna
por amor y caridad.
Para aquél que viene a misa
que, también, pide al Señor,
pasa desapercibido
sin tener ningún pudor.
La diferencia que hay
entre los dos mendigantes,
es que uno pide pan
y el otro, que lo indultasen.
A la hora de pedir
todo es cuestión de criterios;
todo lo que pide uno,
para el otro es un misterio.
Las dos riberas del río,
a veces, no son iguales;
si en una abundan barros,
en la otra, huertos y frutales.
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