419.- Orden natural
No hay Luna de treinta días,
ni noche de veinte horas,
ni luz del Sol que nos llegue
inundándonos de sombra.
Todo está conformado
de manera equilibrada
para que la Tierra gire
a compás de sus mudanzas.
Pero la mano del hombre,
por su interés de ganancias,
tiende a desequilibrar
el orden de tanta calma.
Y así, olas de calor,
sequías e inundaciones,
muertes y desolación,
guerras y lamentaciones.
Las heridas de la Tierra
afloran a su corteza,
dejando grandes desastres
por desoír a las ciencias.
Confío en que los astros
ejerzan su magnetismo,
equilibrado y poético,
sobre tanto alarmismo.
Confío en la naturaleza
y en la conciencia del hombre,
y en el orden natural
que tuvo y tendrá nuestro orbe.
.../...
Pero que bueno eres. UN ABRAZO
ResponderEliminar