lunes, 20 de abril de 2026

408.-Bajamar

408.- Bajamar

Mi patio  era la calle,

y mi campo, el pinar;

mi monte, la "Tarayuela"

para otear la mar.


Y la playa, ¡ay, la playa!

La playa era mi recreo,

mi contacto con la mar,

donde guardaba mis sueños.


Desde el espigón del puerto,

a la desembocadura 

del río, que un día fue puerto,

está la playa del pueblo.


Los años de mi niñez

y los de mi juventud

están asociados a ella.

Tiempo de sol y luz.


 ¡Cómo olvidarme de ella!

Del color de su arena;

de mi caminar desnudo

en bajamar, ¡la excelencia!


Es sentir la ingravidez;

como andar sobre la mar

sin pensar en un mañana.

Es, simplemente, gozar.


En un rincón de mi pueblo,

otra playa: Yerbabuena;

Tesoro entre las playas

y abandono de las penas.


Dile a la mar que me acuerdo

de mis juegos en sus playas

y de mi andar descubriendo

lo que sus olas me daban.

.../...

No hay comentarios:

Publicar un comentario